Caracterización hidrológica de la cuenca del Arroyo Matute: Como el elemento para considerar un posible ordenamiento territorial

Gustavo A. Nieto Parra1, Carlos E. Botero Pareja2, Germán F. Castaño Rodríguez3, Leonel G. Guardo Castaño4 y Armando Sarmiento López5

 RESUMEN

 Se presenta una propuesta para cambiar las políticas de ordenamiento territorial de cuencas basada en las técnicas de control en el origen las escorrentías superficiales. Con la aplicación de estos sistemas se pretende evitar el colapso de las estructuras hidráulicas y las consecuentes inundaciones de los barrios ubicados aguas debajo de la cuenca. La investigación desarrollada en la Cuenca del Arroyo Matute ubicada en la zona de conurbación de los municipios de Cartagena y Turbaco, ha sido tomada como estudio de caso para demostrar la viabilidad de la propuesta.

  PALABRAS CLAVES

 Cuenca, Matute, Cartagena, Turbaco, Inundaciones, Ordenamiento, Sostenible.

 INTRODUCCIÓN

 Las comunidades de los barrios de la Zona Sur Occidental de Cartagena, han sentido con el transcurrir de los años el incremento de los problemas de las inundaciones ocasionados por el desbordamiento de los arroyos y canales que conducen las escorrentías de las aguas lluvias hacia la Cienaga de la Virgen.

En condiciones normales los arroyos y canales han venido transportando las aguas lluvias. Hoy por hoy están presentando disminución en su cauce por las invasiones humanas asentadas en sus orillas, el vertimiento de residuos sólidos, además del incremento del caudal de escorrentías debido al cambio de usos del suelo, la tala indiscriminada de árboles y el deterioro ambiental de sus cuencas.

La expansión urbana ha venido degradando los ecosistemas naturales y ha acentuado los problemas de inundaciones en las partes bajas de las cuencas, debido a la pérdida de capacidad de infiltración del terreno.

Si observamos el ciclo natural del agua, vemos que es sencillo y que está perfectamente optimizado. Parte del agua de precipitación es recogida por las plantas antes de que toque suelo, el resto, una vez en el suelo, satisface la capacidad de campo del terreno antes de producir escorrentía superficial y subsuperficial que alimenta nuestros ríos. El agua se depura de manera natural en ríos, lagos y humedales o infiltrándose y alimentando los acuíferos. Sin embargo, el ciclo urbano del agua es totalmente distinto. El agua antes de llegar al suelo ya está contaminada al arrastrar las partículas en suspensión en la atmósfera contaminada.

En la ciudad no hay cúpula vegetal de interceptación, además, la mayoría de las superficies son impermeables y no tienen capacidad de amortiguación, por lo que el agua corre rápidamente por canales y pavimentos, concentrándose en muy poco tiempo en los sistemas de alcantarillado. Por otro lado, dado que en las zonas urbanas no se produce infiltración, los acuíferos situados bajo las ciudades no son recargados.

El Arroyo de Matute nace de corrientes de agua subterránea alimentadas del régimen pluvial de mayo a noviembre.

Ninguna otra región de los alrededores muestra tan rico manto acuífero; tiene una longitud cercana a los 10 Km., desde la cota aproximada de 200 metros de altura sobre el nivel del mar, brota a la entrada de la población en la zona nor-occidental del Municipio de Turbaco, en terrenos del Jardín Botánico ”Guillermo Piñeres” y baja por entre las fincas que se encuentran localizadas al lado derecho de la carretera Troncal del Occidente, en el tramo entre el municipio de Turbaco y el Distrito Turístico y Cultural capital de Bolívar, Cartagena de Indias.

Por ser un cuerpo de agua natural, se encuentra bajo el régimen del Código Nacional de los Recursos Naturales, y por tener su nacimiento en el municipio de Turbaco y recorrer un área importante del Distrito de Cartagena de Indias, el Arroyo de Matute es un elemento integral del medio ambiente que merece la protección y cuidado de todas las entidades ambientales y de la comunidad en general, y de conformidad con lo establecido en la ley 99 de 1993, la competencia para ello la tiene la Corporación Autónoma Regional del Canal del Dique, CARDIQUE. Igualmente, para su manejo se debe tener en cuenta además la ley 373 del 6 de Junio de 1997 que establece el programa para el uso eficiente y ahorro del agua.

Durante la época invernal del año 2005 se presentaron discrepancias entre las autoridades de los entes territoriales, debido a que las escorrentías del Arroyo de Matute inundaban los barrios del Distrito de Cartagena, ocasionando un problema social y sanitario de gran magnitud.

Este cuerpo de agua iótica, por la altura del lugar y la abundancia y calidad del agua, durante la historia de Cartagena fue propuesto muchas veces como base del acueducto de la ciudad, desde sus años iniciales con proyectos como los de 1535 de Juan de Vadilla, 1557 de Alfonso Álvarez y en 1576 durante el gobierno de Pedro Fernández de Bustos, pero nunca se llevaron a cabo. Fue en el siglo XX, en 1907, cuando se puso en funcionamiento bajo la administración local de Henrique L. Román, en el gobierno presidencial del General Rafael Reyes. Este acueducto surtió a Cartagena por muchos años, después de pasar cuatro siglos de escasez, cuando el suministro de agua se hacía mediante aljibes que almacenaban el agua captada durante el periodo de lluvias, y permitió el desarrollo de numerosos barrios fuera del sector amurallado, como los barrios del Pie de la Popa, Camino Arriba y Camino Abajo.6

La cuenca tiene un área de 2,836 Hectareas de las cuales 1,300 Hectares corresponden a la cuenca rural, compartida entre el Distrito de Cartagena y el Municipio de Turbaco, con una gran biodiversidad, principalmente en el nacimiento de las dos fuentes principales de aguas subterráneas, ubicadas en el Jardín Botánico Guillermo Piñeres, con un total de 9 hectáreas de bosques protegidos.

Es sabido que el agua es un recurso cada día mas escaso, y puede ser don de vida o de muerte según pueda el hombre aplicar sus conocimientos para manejarla.

En la cuenca objeto de esta investigación, millones de litros de agua apta para consumo humano, corren hasta mezclarse con las aguas salobres contaminadas de la Ciénaga de la Virgen.

Miles de personas de estratos bajos que son inundados por estas aguas en la época invernal, no cuentan con el servicio de acueducto debido a sus bajos ingresos, lo que les impide pagar la tarifa por metro cúbico más alta del país, tarifa que es el resultado de la necesidad de conducir por mas de 50 kilómetros -desde el Canal del Dique hasta la planta de tratamiento ubicada en Cartagena- y de allí conducirla 15 kilómetros más, para ser llevada hasta los barrios ubicados en la zona Sur Occidental de la ciudad. A esto es necesario sumar los costos de los químicos necesarios para tratar el agua proveniente del río Magdalena, considerado como la cloaca de medio país.

Para solucionar la problemática que se presenta en estos sectores (inundaciones, falta de agua potable), se debe cambiar la mentalidad acerca de la manera de manejar dicha situación. Si se hace una labor de gestión de la cuenca y en unión de propietarios de la cuenca alta y de los habitantes de la cuenca baja, se pueden obtener soluciones benéficas para ambas partes.

Varios investigadores de otros países han sugerido alternativas para manejar y retardar, asociadas a sistemas involucrados en el desarrollo sostenible aplicados al drenaje urbano y rural, tomando forma en un conjunto de medidas e instalaciones que pretenden el desarrollo urbano minimizando los problemas asociados al ciclo del agua en la ciudad y el campo. Estas técnicas se conocen con los nombres de Sustainable Urban Drainage Systems (SUDS) o Best Management Practices (BMPs), y están directamente relacionadas con el diseño de almacenamientos, sistemas de retardo, liberación controlada, parques y jardines.

El propósito de esta investigación es elaborar una caracterización hidrológica de la cuenca del Arroyo Matute y verificar las capacidades hidráulicas de las estructuras asociadas para sustentar el reordenamiento de la cuenca, involucrando una normatividad que incentive el control y retención de las escorrentías.

El artículo está organizado como sigue: En la Sección Dos se muestran las características de la zona. La hidrología y estudios hidráulicos son presentados en la Sección Tres. La discusión sobre la legislación ambiental vigente será incluida en la Sección Cuatro. Las sugerencias para el reordenamiento de la cuenca son reseñadas en la Sección Cinco. Las conclusiones se incluyen el la sección seis.

articulo matute 1

Población Objeto

El Barrio San José de los Campanos, ubicado en la zona suroccidental de la Ciudad de Cartagena, en donde habitan 34,000 personas de estratos uno, dos y tres, es la primera zona afectada por las inundaciones. Para poder medir el impacto de estas entre sus habitantes, practicamos una encuesta en la cual se muestra que el 47.2% de los hogares se han visto afectados y los daños individuales han sido superiores a los $700,000.00, equivalentes a 1.5 salarios mínimos mensuales.

Fuente: Autores

Fuente: Autores

Fuente: Autores

Fuente: Autores

Marco conceptual

El uso de sistemas de drenaje sostenibles se esta usando en numerosos paises( Australia, España, Escocia) en las zonas urbanas, conocido como SUDS( Sustaunable urban drinage system) y se ha propuesto mediante simulaciones  en grandes cuencas como el Rio Rojo(Vietman y China)  De Kort[7] y Booij[8], en donde los resultados teóricos han mostrado que la alternativa que ofrece menos problemas en la cuenca es la política de retención y retardo de las escorrentías superficiales en la  fuente.

Fuente: Decision making under uncertainty in a decision support system for the Red River – ScinceDirect

Este nuevo sistema ha sido analizado y enriquecido en la tesina presentada en la Universidad de Santander por los estudiantes de maestria Daniel Castro Fresno, Jorge Rodríguez Hernández & Joseba Rodríguez Bayón, titulada “Sistemas urbanos de drenaje sostenible”. En donde describen como funcionan los sistemas con las soluciones y drenajes naturales implementados a nivel urbano y sus incontables beneficios.

Franja filtrante terminando en un conjunto de estanque y humedal. Fuente: suds
CARACTERÍSTICAS DE LA ZONA DE ESTUDIO

Geología

Desde el punto de vista geológico, la cuenca hidrográfica de la Ciénaga de La Virgen, en la cual se encuentra la cuenca del Arroyo Matute, hace parte del llamado Cinturón del Sinú, situado en la provincia tectónico-sedimentaria más al norte del nor-occidente colombiano (Duque & Caro, 1971). Son terrenos de sedimentación marina bajo aguas profundas y someras, cuya edad varía desde el Terciario hasta el Cuaternario reciente.

Los sedimentos terciarios a los que se les atribuye una edad Plioceno-Pleistoceno (Duque & Caro, 1971, en Ortiz. P. 1988), ocupan el sector oriental de la cuenca y están constituidos por una sucesión de areniscas, arcillolitas, conglomerados, calizas coralinas y lutitas interestratificadas, que aparecen alteradas, plegadas en superficie y diaclasadas como resultado de diferentes fases de emersión y deformación en el curso del Cenozoico, así como de eventos climáticos. Se han interpretado como depósitos de un ambiente epicontinental de profundidades menores de 200 metros.

Los depósitos cuaternarios ocupan la parte centrooccidental de la cuenca y están constituidos por materiales finos a gruesos de origen marino, fluviomarino y coluvioaluvial, donde dominan las gravas, arenas, arcillas, limos y corales en espesores de hasta 4.000 metros, que se encuentran suavemente deformados y con inclusiones de calizas arrecifales.

Litología

En cuanto a la litología, Ingeominas (1999) presenta una clasificación al nivel de formaciones representativas en la zona indicando la distribución y el tipo de materiales, pero no es muy clara en su representación cartográfica. Por su parte, Huguett, A. (1988), en su estudio sobre la hidrogeología de los departamentos de Atlántico y Bolívar, propone una clasificación en unidades litológicas con base en los estudios de Caro et al, (1985) y su representación cartográfica y nomenclatura es la de mayor uso en la región.

Para este estudio se utilizó la clasificación de Huguett, pero se incluyen las referencias pertinentes a la clasificación de Ingeominas (1999). A continuación se describen brevemente las unidades litológicas reportadas de la más antigua a la más joven. En el mapa 1 se pueden observar las unidades de la clasificación hecha por Ingeominas (1999), las cuales son referenciadas a lo largo de los diferentes capítulos de este documento.

Mapa 1


Fuente: Ingeominas 1999(Mod)

Calizas arrecífales de la Popa (T1)

En el área de la cuenca afloran en el casco urbano de Turbaco y sus alrededores N y NW de la población. En Cartagena su mayor expresión es el cerro de La Popa. Se compone de calizas arrecífales, arenisca calcárea fosilífera y arcillosita. Las calizas y las areniscas se encuentran algo fracturadas y presentan fenómenos de disolución, siendo consideradas como rocas de porosidad secundaria. Su espesor máximo es de 100 metros y se depositó en un ambiente marino somero en el post Plioceno superior – Pleistoceno.

Esta unidad es incluida en la Formación la Popa Qpp por Ingeominas (1999), que se presenta localmente como bloques aislados, diseminados en los territorios de estos municipios, incluyendo a Turbana. La formación alcanza los 100 m de espesor en la zona de estudio y está conformada por bancos de calizas arrecifales de 3 a 4 m de espesor y color amarillo crema, localmente muy compactas y areniscas calcáreas pardo amarillentas con delgadas capas de arcillolitas calcáreas de colores grises y amarillos. Hacia la parte superior y dependiendo del grado de meteorización, las calizas presentan aspecto terroso y poroso.

Depósitos aluviales (Q3)

Huguett (1988) identifica con este nombre a todos los depósitos de origen aluvial que se encuentran asociados en las márgenes de los arroyos actuales. En el área de la cuenca está presente en toda la planicie aluvial conformada por la red de drenaje pluvial en la parte baja de la cuenca, al costado oriental de la ciénaga. Se compone de sedimentos del tamaño lodo, arena y grava con algunos contenidos de fósiles recientes y retrabajados. En general su espesor varía de 5 a 10 metros, con excepción de las planicies vecinas al norte, en el departamento del Atlántico, donde las profundidades pueden alcanzar los 40 metros.

Ingeominas (1999) clasifica esta unidad como depósitos cuaternarios Qcal y Qlc y la define como una cobertura de materiales de origen fluvial distribuida en la planicie baja de la cuenca, constituida por depósitos de llanura aluvial, asociados a los drenajes mayores que presentan una morfología aterrazada y constituidos de arenas y arcillas, localmente con lentes conglomeráticos. También aparecen como acumulaciones de lodo producto de las emanaciones en los volcanes de lodo.

Dentro de esta unidad Ingeominas (1999) incluye los depósitos de playa, los depósitos de manglar y ciénaga así como los de llanuras de inundación del canal del Dique, asociados a depósitos de barras puntuales antiguas y recientes, y de cuencas de decantación, unidades que son clasificadas por Huguett (1988) como Unidad de Depósitos de Playas Q1, adicionando a la composición de los materiales restos de conchas y bivalvos y con espesores no mayores de 5m.

Cobertura

Corresponde a las cuenca del arroyo Matute, y tiene una superficie de 2836 ha. El relieve plano y el relieve quebrado, de lomas y colinas, ocupan de manera mayoritaria el área de la zona. Se identificaron 19 embalses con un área ocupada de 33.5 ha, localizados en su mayoría sobre el terreno quebrado.

Tabla. Tipos de cobertura para la zona


Tabla . Embalses en la Zona


Tabla . Tipos de Relieve

Las partes más altas corresponden al escarpe de la meseta de Turbaco, entre 190 y 210 msnm. Las partes planas y onduladas de la meseta están en su mayoría entre los 160 y 180 msnm. El sector plano está dominado por pastos y por terreno urbano de Turbaco.

Vecino al núcleo urbano existe una unidad con suelo desnudo (14 ha) que está o estuvo dedicada a la extracción de calizas, pero ahora parece urbanizada (IGAC, 1998).

Hacia el escarpe, el terreno está cubierto por arbustos y pocos árboles. El escarpe presenta una franja más o menos densa de árboles y más abajo un parche de rastrojo con aclareos. Todo el piedemonte de la meseta de Turbaco, presenta unas características microclimáticas marcadas. Desde los 40 o 50 m en la cuenca del Matute, hasta los 180 msnm, se presenta una franja de vegetación de rastrojo intervenido y unos parches de bosque y bosques riparios. Se determinó que esta franja corresponde a un enclave azonal, debido a su elevada humedad, comparada con localidades dentro de la cuenca.

Coberturas de la Zona

Fuente: Conservación Internacional, 2004

Las características azonales de este sector, relacionadas con la humedad se originan por la precipitación, la cobertura vegetal, tipos de suelos y los tipos de roca que favorecen una alta humedad local. Los bosques riparios tienen el mejor estado de cobertura para toda la cuenca. Son también sus arroyos los que corren todo el año y presentan una mayor cantidad de acuíferos.

Huguett 1988, en su análisis hidrogeológico para toda el área al norte del Canal de Dique, concluye que este sector presenta las mayores posibilidades de infiltración de agua; igualmente, en Turbaco hay dos unidades potencialmente acuíferas como son las calizas arrecifales del Popa y las areniscas de la unidad detrítica del Popa.

Este municipio presenta el depósito calcáreo arenoso con mayor desarrollo y su orientación morfológica hacia el noreste, al igual que el de Barú, puede coincidir con el arrecife durante su crecimiento. Apoyado con la información cartográfica de recarga hídrica para el sector (Mapa , se observa una franja con mayor grado o posibilidad de infiltración que concuerda con la franja de vegetación mencionada.

En la parte alta se encuentra en el borde de la meseta una cantera;: más al sur, fuera de la cuenca, hay otros parches de mayor tamaño como la reserva de Colclinker, muy cercana al jardín botánico.

Clima

De acuerdo con CIOH (1998), el clima regional se clasifica como tropical semiárido debido a la interacción de los fenómenos de la Zona de Convergencia Intertropical (CIT), los vientos Alisios, el paso de las ondas del este y la presencia de frentes fríos del hemisferio norte. Los desplazamientos de la CIT mueve masas de aire húmedas marinas y continentales, y genera condiciones de clima de tipo ciclónico alternas (lluvia – seco – nubosidad), siendo el principal regulador del clima en la región. Cartagena es una ciudad con una característica estacionalidad climática monomodal (Hazen & Sawyer, 1998, en Neotrópicos, 1999).

Los vientos Alisios tienen su origen en los centros de alta presión del norte y del noreste y su incidencia se siente con mayor intensidad entre diciembre y marzo, generando un tiempo anticiclónico (sol – cielo despejado – escasas lluvias). Las ondas tropicales del este migran de este a oeste con los Alisios, aumentando los vientos, la nubosidad y las precipitaciones entre junio y noviembre, y creando condiciones para formación de huracanes. Con los frentes fríos se originan vientos y trenes de olas sobre las costas que pueden producir marejadas de enero a abril (CIOH, 1998) y, excepcionalmente, en el mes de diciembre.

De otra parte, aplicando la metodología de clasificación climática de Viers, G. (1975), a las series climatológicas de la estación aeropuerto Rafael Núñez en Cartagena y asumiendo su representatividad para toda la cuenca de la ciénaga de la Virgen, el clima se define como AWI = clima cálido antillano, en donde (A) indica una temperatura media mensual superior a los 18°C; (W) representa una lluvia media mensual inferior a 60 mm en la estación seca; e (I) que infiere una amplitud térmica anual inferior a 5°C.

Para el análisis de este aspecto se revisó la información secundaria disponible en diversos estudios que se han realizado en la cuenca y se actualizaron los registros de las estaciones pluviométricas del área con base en información del Ideam.

Informes técnicos

Uno de los primeros estudios específicos sobre el clima de la cuenca fue realizado por Estinco Ltda.. (1988) para Inderena, el cual consideró la información de 20 estaciones, tres de ellas dentro de la cuenca. Luego, Inderena contrató otro estudio con Ingemaster Ltda.. (1989) para reconocer la hidrología de la cuenca, en el cual se evaluó el clima con base en series de datos de 33 años (1955 – 1987) en 17 estaciones utilizando la metodología de las isoyetas. En la década de los años 90 Carinsa & Haskoning (1996) hizo una evaluación hidrológica de la cuenca de la Cienaga de la Virgen, en relación con la modelación de la hidrodinámica de la ciénaga para los diseños de la bocana de marea estabilizada; en este estudio se analizaron 20 años (1974 – 1994) de registros diarios de 3 estaciones de la cuenca (A.R.Núñez, Bayunca y Cañaveral) y se caracterizaron las lluvias por el método de Thiessen; la estación A.R.Núñez está sobre la cabecera sur de la pista del aeropuerto, en el borde mismo de la ciénaga en su costado SW. La de Bayunca está en el corregimiento del mismo nombre, sobre la vía la Cordialidad, a unos 20 km al norte de Cartagena, y la de Cañaveral en jurisdicción del municipio de Turbaco, específicamente sobre la subcuenca del arroyo Hormiga.

También se revisaron, entre otros estudios, los realizados por el CIOH (1998) para Cardique y los realizados por Hazen & Sawyer y por Neotrópicos (1999) para el emisario submarino, que en la actualidad está construyendo Aguas de Cartagena (Acuacar) para el manejo de las aguas residuales de la ciudad.

Registros climatológicos

Para actualizar la información contenida en los estudios antes mencionados se obtuvo información climatológica del Ideam de nueve estaciones ubicadas dentro y en los alrededores de la cuenca, consideradas de importancia en la evaluación del clima de la cuenca. Por el costado oriental se incluyó la estación de Repelón (Atlántico) para orientar la situación de borde en ese lado. Por el costado norte, la estación más próxima es la de Hibacharo, pero no se incluyó porque está muy lejana del área de estudio y en otro ramal del sistema orográfico de la serranía de Turbaco.

Lluvias
Variación territorial

La precipitación media anual en el área de la cuenca es de 1189 mm y aumenta desde unos 800 mm a la orilla del mar hasta los 1400 mm en la región de Comesolo. Esta variación obedece en parte a la acción de las brisas de mar y tierra, mediante la cual se establece un sistema de vientos provenientes del mar que alcanzan su máxima intensidad en horas de la tarde y cesa por la noche (Rangel, 1984). Cuando este aire es suficientemente húmedo se

producirán abundantes precipitaciones tierra adentro, intensificándose cuando encuentran barreras orográficas aunque sean de poca elevación, como es el caso de la serranía de Turbaco, que alcanza su mayor altitud (450 msnm) hacia el costado NE de la cuenca, exactamente donde las precipitaciones son mayores9.

Sobre Turbaco, Coloncito, Cañaveral y las regiones de Juan Congo y Ariguaya, las lluvias son del orden de los 1100 a los 1200mm al año.

Variación dentro del año

La variación dentro del año obedece a los dos tránsitos que hace el cinturón de Convergencia Intertropical (CIT) sobre esta zona de la costa norte colombiana; por su posición al norte del Ecuador es más notorio el paso del segundo semestre creando un tiempo ciclónico, cubierto, lluvioso y fresco, que se opone al tiempo anticiclónico que le antecede y sigue las depresiones de la CIT, el cual es un tiempo soleado, seco y con contrastes más marcados en la amplitud de las temperaturas diurnas (Oster, R. 1979, en Estinco, 1988).

Tabla 1
Régimen multituanual de precipitaciones medias mensuales (1974 – 2002)

Máximas precipitaciones en 24 horas,

Generalmente ocurren en el mes de octubre y, ocasionalmente, en los meses de abril, mayo y septiembre. La tendencia general es que hacia la parte plana y costera de la cuenca los aguaceros son más intensos pero menos prolongados. De todas formas, con motivo del coletazo del huracán Joan en octubre de 1987, se registraron 173mm en A. R. Núñez y 235mm en Cañaveral con una duración del aguacero de 17 horas. En octubre de 1989 se registró en A. R. Núñez un aguacero no relacionado con las ondas tropicales del este, de 201,8mm con una duración de 4,5 horas.

Condición hidrológica del suelo

Este es un parámetro utilizado en hidrología para estimar la parte de la precipitación que se infiltra en el suelo durante un aguacero; la porción restante, o precipitación efectiva, escurrirá hasta los cauces más próximos y formará los caudales de las corrientes. Esa capacidad de infiltración, o pérdidas del sistema, depende de varias condiciones de los suelos, entre ellas, la textura, la estructura, el material parental, la pendiente, el drenaje y los usos.

Con base en los informes sobre las condiciones de los suelo de este estudio y en las características geomorfológicas de los suelos presentadas por Estinco (1988) y Carinsa & Haskoning (1996), las diferentes asociaciones y consociaciones de los suelos presentes en la cuenca se agruparon según las características de interés hidrológico a las clasificaciones ya mencionadas (Tabla 14). Los grupos principales estuvieron representados por los suelos de planicie, suelos de piedemonte y suelos de colinas.

Caudales medios

El objeto de estimar el régimen de caudales medios en la cuenca estriba en que dado que en la cuenca se dan numerosos usos y retenciones ilegales del agua , que hacen imposible conocer la escorrentía que llega finalmente a la ciénaga en las condiciones actuales. Este caudal medio, en principio teórico, permitirá fundamentar las propuestas de gestion que se planteen que se tomen más adelante mediante reglamentaciones de las corrientes, en cuanto a los volúmenes de agua que será permitido utilizar por parte de cada usuario de la cuenca y a los que deberá dejar fluyendo por el cauce.

Metodología de cálculo

Se utilizó la metodología del SCS( )en la cual se aplica una fórmula para determinar la precipitación efectiva con base en la precipitación real diaria y un coeficiente de escorrentía que depende de la condición hidrológica de los suelos, es decir, de su capacidad de infiltración. Esta fórmula es la siguiente (Royal Haskoning, 2003):

Donde:

Pe:   Precipitación (mm/día).
P:   Precipitación diaria (mm).
CN:   Valor del “número de curva” definido en tablas por la condición hidrológica de los suelos. 

El caudal medio se define como:

Donde:

Q:   Caudal de la cuenca (m3/día) y A es el área de la cuenca (km2)

Clasificación hidrológica de la cuenca

De acuerdo con la condición hidrológica de los suelos y con la tabla de clasificación de suelos del SCS para dicha condición hidrológica, se ha clasificado el área de la cuenca como “zonas de pastoreo” o pastizales, con tratamiento de curvas de nivel sólo en la planicie y condición hidrológica variable de pobre a buena. Los CN establecidos en la tabla del SCS se ponderaron con la fracción de área correspondiente a cada condición hidrológica, encontrándose, finalmente, un valor de CN ponderado de 75.

Análisis de la precipitación

El análisis de la precipitación con esta metodología debe hacerse con información de lluvias diarias. Para tal efecto se utilizó una base de datos diarios de lluvia de la estación A. R. Núñez conformada por el ingeniero Cortés O. (1999) para algunos de sus proyectos y suministrada para este informe. Esta base contiene datos diarios de lluvia para los años 1968 a 1975 y de 1984 a 1996; es una buena base con 21 años de extensión que se considera representativa.

Con el fin de hacerla aplicable y representativa para toda la cuenca se aplicó a los datos de la serie base un factor de corrección obtenido de dividir la precipitación media anual de la cuenca por la precipitación media anual del período de la base de datos de Cortés, es decir, 1189/1094 = 1,087.

Con la serie de datos ajustada se aplicó la fórmula de la precipitación efectiva para cada dato de lluvia diaria obteniéndose un promedio diario para cada mes y luego el promedio anual de la precipitación efectiva diaria. Este procedimiento se realizó con un valor de CN = 75 correspondiente a las subcuencas rurales (Tabla 2).

Tabla 2: Valor de CN para el área de la cuenca.


Fuente: Conservación Internacional (2004); SCS (1966); Carinsa & Haskoning, (1996)

Tabla 3

Caudales medios en la cuenca

Para convertir los valores de la precipitación efectiva diaria Pe a términos de caudal se aplicó el valor de Pe medio mensual a las áreas. El resultado es un valor de caudal en términos de volumen diario de la escorrentía (m3/día); para convertirlos en m3/s se tuvo en cuenta la afirmación de Carinsa & Haskoning (1996) que el 95% de los aguaceros registrados en la estación A. R. Núñez caen en menos de 6 horas (12) y se asumió que la precipitación efectiva calculada corresponde a un aguacero de esa duración.

Los resultados indican que cualquier sistema de embalse debería recibir en promedio un volumen diario de 6.840 metros cúbicos de agua provenientes de la escorrentía de la cuenca (Tabla 4 ), que corresponden a un caudal medio diario multianual de 0,32 m3/s para 6 horas de duración del aguacero típico. El comportamiento de la escorrentía al nivel mensual (Figura 1) sigue la misma tendencia de variación que la precipitación media que la genera, marcando los períodos seco, de transición y lluvioso. En el mes más lluvioso, que es octubre, el volumen de la descarga alcanza los 16.331m3, mientras que en diciembre se observa una escorrentía igual a cero, pero no porque en ese mes no llueva, sino que la magnitud de los aguaceros es muy pequeña y se infiltran totalmente. Por otra parte, también es necesario tener en cuenta que las corrientes analizadas son denominadas comúnmente arroyos de invierno, y sólo escurre agua luego de un aguacero fuerte en la cuenca; las pérdidas por infiltración son del orden de los 17 mm, lo que quiere decir que los aguaceros con volumen de lluvia diaria menor que ese valor no generarán escorrentía.

Tabla 4

Fuente: Conservación Internacional(2004)

Caudales máximos en la cuenca
Para el tiempo de ocurrencia del pico de la crecida se desarrolló, siguiendo con el SCS, la metodología del hidrograma unitario adimensional a partir de las siguientes relaciones representativas de las condiciones geométricas de la cuenca:

Tc = [(0,702×(1,1-I) × L0,5)/Pt1/3]/60: Tiempo de concentración, en horas( 13)
tp = 0,6×Tc: Tiempo de retardo, en minutos
Tp = (0,5×tr+tp): Tiempo al pico, en horas
Tb = 2,65×Tp: Tiempo base del hidrograma, en horas
Qp = 0,2083×A/Tp: Caudal unitario, en m3/s por mm de Pe

Los valores de tp, Tp y Qp son los parámetros básicos para definir el pico y la duración de la crecida. La forma del hidrograma es la correspondiente a una crecida típica establecida por el SCS. Con esta información se corrió un modelo en hoja electrónica, cuyos resultados arrojan el caudal máximo para las recurrencias de 2, 5, 10, 25, 50 y 100 años para el área de estudio (Tabla 5)..

En el cuadro podemos observar que para el Arroyo de Matute, con caudales máximos de 95 m3/s.

Tabla 5

 Caudales Máximos (m³/s)

Fuente: Conservación Internacional(2004)

Tabla 6

Volúmenes de las crecidas máximas (millones de m3)

Fuente: Conservación Internacional (2004)

 COMPORTAMIENTO HIDRÁULICO DE LAS ESTRUCTURAS

 Diagnóstico

 En la Variante de Cartagena se localizaron 16 estructuras, encargadas de transportar el flujo proveniente de las cuencas principales; dos de ellas son puentes (Matute 1 y Matute 2) y el resto son alcantarillas y box culverts. A excepción de los puentes, no existen canales aguas arriba plenamente definidos. Aguas abajo, los canales naturales son los encargados de transportar las aguas lluvias, siendo el canal Matute el más importante, a donde llega la totalidad del caudal de la zona. El canal Calicanto se construyó posteriormente para servir de alivio y amortiguación, al canal Matute funcionando como una gran presa regulada por la Carretera de la Cordialidad para controlar las inundaciones que se presentaban en la zona del barrio Villa Rosita. Las capacidades hidráulicas se muestran en la Tabla 7.

Sobre la vía la Cordialidad las estructuras más importantes están localizadas en las abscisas K2+460.04 y K3+127.19, correspondientes al canal Calicanto y Matute, respectivamente. Aguas abajo de estas estructuras las aguas son conducidas hasta la ciénaga de la Virgen.

Estas estructuras poseen una capacidad hidráulica suficiente para desalojar el caudal de la zona en estudio.

 

Sobre la Troncal de Occidente existe un canal en tierra paralelo al eje de la vía y consta de una serie de estructuras a partir de la entrada del SENA hasta la estructura que atraviesa la Troncal, a la altura de la zona industrial de Ternera. De estas estructuras, sólo presentan la capacidad hidráulica suficiente para el caudal de diseño las localizadas a la entrada de el barrio El Rodeo, SENA y Parque Industrial Carlos Vélez Pombo.

Estructuras encontradas.

Canal Matute: Este canal se ha dividido en tres tramos. El primero comprende entre la Variante Cartagena hasta la intersección con el canal de la Urbanización La Princesa, con una longitud de 1795 metros. El segundo tramo abarca desde este punto hasta la intersección con el canal Calicanto, con una longitud de 1517 metros. El tercer tramo va desde esta intersección hasta la carretera la Cordialidad, con una longitud de 1061,14 metros. Las transformaciones al cauce natural solo se han dado en las estructuras de paso de las vias.

Canal Calicanto: Se dividió en dos tramos. El primero comprende entre su intersección con el canal Matute hasta la intersección con el canal San José de los Campanos, con una longitud de 403,82 metros El segundo tramo comprende desde esta intersección hasta llegar a la carretera de La Cordialidad, con una longitud de 806,43 metros

 Canal la Carolina: Este canal se extiende desde la Variante de Cartagena a la altura de la Urbanización Bosques de la Circunvalar, en el municipio de Turbaco, hasta la intersección con el canal Calicanto.

 Canal San José de los Campanos: Este canal inicia en los límites del barrio Bosques de la Circunvalar y se extiende hasta interceptar al canal Calicanto. Canal Cervecería – Parque Industrial: El canal inicia en la zona del Bajo Miranda, a la altura del Sena, paralelo a la Troncal de Occidente. Las transformaciones al cauce natural solo se han dado en las estructuras de paso de las vías.

 Canal Parque Industrial: Este canal inicia a la altura del box culvert de la zona industrial de Ternera que atraviesa la Troncal de occidente y se extiende hasta interceptarse con el Canal Matute.

 Alcantarillas y box culvert ubicados dentro del área en estudio: Se revisaron las capacidades de todas las estructuras ubicadas dentro del área en estudio

Tabla 7

USOS DEL AGUA EN LA CUENCA

 Algunos propietarios se dedican a actividades pecuarias, recreativas y cultivo de flores y han construido embalses con capacidades variables desde media hasta ocho hectáreas, con una capacidad de almacenamiento de 565,370 m3, como se muestra en el Tabla 8:

Tabla 8

Identificación de represas de almacenamiento en la cuenca del arroyo matute

NORMATIVIDAD COLOMBIANA SOBRE EL RECURSO HIDRICO

El agua se constituye en el eje articulador de los planes de ordenamiento de cuenca, dado que interrelaciona los recursos naturales, el medio ambiente y la actividad humana.

En Colombia existen diversas leyes, normas y decretos que regulan el manejo y aprovechamiento del recurso hídrico, sin embargo, y a pesar de su gran variedad, no dan el alcance que la realidad exige y por lo contrario, hacen de su práctica un verdadero caos al momento de administrar, debido a su excesiva formalidad o, a los vacíos que se evidencian en situaciones concretas. También se puede hablar de normas elaboradas bajo un excelente trabajo retórico sin que se logre su real cumplimiento o se ajusten a las situaciones existentes.

Previamente al recuento de estas normas en sus aspectos cardinales, es necesario conocer que en principio, a través de nuestra legislación e historia, el dominio de los recursos naturales renovables, incluidos entre ellos el agua, ha sido considerada de carácter público, perteneciente a la nación y, de manera excepcional, al ámbito privado. Igual suerte corren los cauces, lechos de los depósitos naturales de aguas, playas marítimas, fluviales, lacustres y los estratos o depósitos de las aguas subterráneas. Se caracterizan por ser inalienables e imprescriptibles, esto hace que el Estado no pueda transferir su dominio a privados, ni puede ser objeto de relaciones comerciales o legales privadas.

El conjunto de normas que regulan la administración del recurso hídrico en nuestro país son: Ley 23 de 1973, CRNR –Decreto 2811 de 1974, Ley 2ª de 1978, Decreto 1541 de 1978, Decreto 1594 de 1984, Ley 99 de 1993, Decreto 3100 de 2003 (Tasas retributivas), Decreto 155 de 2004 (Tasas por uso), Ley 373 de 1997,

Dentro de las aguas de uso público podemos referir los ríos, las aguas que corran por cauces naturales de modo permanente o no, las aguas que corran por cauces artificiales que hayan sido derivadas de una cauce natural, los lagos, lagunas, ciénagas y pantanos, las corrientes y depósitos de aguas subterráneas y las aguas lluvias.

Las aguas de propiedad privada son aquellas que nacen y mueren dentro de la misma heredad, siempre y cuando su uso no haya sido interrumpido durante tres años continuos, en cuyo caso se reputan de dominio público.

El derecho al uso de las aguas (superficiales y subterráneas) y sus cauces, puede ser adquirido por los particulares mediante permiso, concesión, ministerio de la ley y asociación.

En materia de aguas subterráneas, se contemplan las fases de prospección y exploración en las que se efectúan perforaciones en busca de este recurso, con miras a su posterior aprovechamiento, previa autorización expedida por la autoridad ambiental.

La concesión de aguas es el modo de adquirir el derecho a su uso mayoritariamente utilizado, se trata de un permiso expedido por la autoridad ambiental competente en el que el caudal que se otorgue esta sujeto a la disponibilidad del recurso y a las necesidades que se identifiquen. En su otorgamiento se deben observar las condiciones especiales para la defensa de las aguas, el logro de su conveniente utilización, la de los predios aledaños y, en general el cumplimiento de los fines de utilidad pública e interés social inherentes a su aprovechamiento.

Para la expedición de este tipo de autorización se surten unas etapas que van mas allá del acto administrativo que viabilice la toma de un caudal o la niegue, conlleva una solicitud formal, la práctica de visita técnica con el consecuente concepto, la expedición del acto administrativo y lo mas importante, el diseño y elaboración de las obras necesarias para captar, controlar, conducir, almacenar o distribuir el caudal, provistas de los elementos necesarios que permitan conocer y medir la cantidad de agua derivada y consumida, en cualquier momento.

En lo casos en que sea necesaria la construcción de obras para la rectificación de cauces o de defensa de los taludes marginales, para evitar inundaciones o daños en predios ribereños, se requiere la presentación y aprobación por parte de la autoridad ambiental, de los planos y memorias correspondientes. Contrario sensu, faculta a la autoridad ambiental para ordenar la destrucción de obras ejecutadas sin permiso o de las autorizadas que puedan causar daños inminentes y no se permite alterar los cauces, el régimen y calidad de las aguas o interferir en su uso legítimo si no media el correspondiente permiso.

Como obligaciones principales de los usuarios del recurso hídrico y beneficiarios de una concesión están:

  • Aprovechar las aguas con eficiencia y economía en el lugar y para el objeto previsto en la resolución de concesión, empleando sistemas técnicos de aprovechamiento.
  • Sólo utilizar el caudal de aguas otorgado.
  • Construir y mantener instalaciones y obras hidráulicas en condiciones adecuadas.
  • Evitar que las aguas que deriven de una corriente o depósito se derramen o salgan de las obras que las deben contener.
  • Contribuir proporcionalmente a la conservación de las estructuras hidráulicas, caminos de vigilancia y demás obras e instalaciones comunes.
  • Permitir la vigilancia e inspección y suministrar los datos sobre el uso de las aguas.

En caso de escasez, de sequía u otros semejantes o por razones especiales de conveniencia pública, se puede variar el caudal de agua a suministrarse y el orden establecido para hacerlo.

El hecho de que existan concesiones otorgadas sobre determinada fuente no es impedimento u obstáculo alguno para que con posterioridad a ellas se reglamente la distribución de las aguas de manera general.

Cuando se otorgan concesiones con destino a la prestación del servicio de acueducto, estas se deben sujetar en cuanto a supervigilancia técnica, sistemas de tratamiento, distribución, instalaciones domiciliarias, ensanches en las redes, reparaciones, mejoras y construcción de todas las obras que vayan a ejecutarse.

Son objeto de protección y control especial: las aguas destinadas al consumo doméstico, humano y animal, y a la producción de alimentos; los criaderos y hábitats de peces, crustáceos y demás especies que requieran manejo especial y, las fuentes, cascadas, lagos y otros depósitos o corrientes de aguas, naturales o artificiales, que se encuentren en áreas declaradas dignas de protección.

Finalmente, es necesario recalcar que todo usuario del agua, a menos que se trate de las excepciones ya mencionadas, debe contar con la respectiva concesión de aguas. Así mismo, se encuentra terminantemente prohibida cualquier actividad que pueda constituir un peligro de contaminación de las aguas o de degradación, empero, si se pretende adelantar algún tipo de actividad que pueda conllevar un riesgo de contaminación o degradación se deberá obtener previamente el respectivo permiso expedido por la autoridad ambiental.

Reglamentación del uso de las aguas

Si tenemos en cuenta que en Colombia se otorgan sendas concesiones sin el conocimiento claro de la oferta y demanda de nuestras fuentes hídricas, y sin que se logre la verificación de los requerimientos técnicos que permitan su derivación legal, aunado a la creciente demanda como consecuencia del incremento de la población y de las actividades económicas que se desarrollan, el mecanismo idóneo para una certera administración de este recurso en términos de proporcionalidad, equidad, igualdad y conocimiento, es la reglamentación de fuentes hídricas, en la que medie un estudio en conjunto de la mejor distribución en cada corriente o derivación, teniendo en cuenta el reparto actual, las necesidades de los predios que las utilizan y las de aquellos que pueda aprovecharlas.

Este ejercicio regulado en el Decreto 1541 de 1978, puede ser adelantado por la autoridad ambiental de manera oficiosa o por solicitud de parte, fundamentado en un estudio preliminar en el que se determine su conveniencia, y con el desarrollo de un procedimiento legalmente establecido.

Como contraprestación a la reglamentación en el uso del recurso hídrico se reguló la reglamentación de los vertimientos a una corriente o depósito de agua, en la que se incluya un censo de los vertimientos, la clasificación de la corriente receptora, la efectividad de los sistemas de tratamiento ya existentes y de los que se proyecten, y lo que se busca en el manejo de la corriente o depósito receptor.

Por su parte, el Decreto 1594 de 1984 por el cual se reglamentan los usos del agua y de los residuos líquidos, en lo referente al ordenamiento del recurso hídrico, determina los factores que deberán ser tenidos en cuenta para este proceso, dentro de los cuales podemos mencionar: los usos existentes, las proyecciones de usos de agua por aumento de la demanda y por usuarios nuevos, el establecimiento de modelos de simulación de calidad que permitan determinar la capacidad asimilativa de sustancias biodegradables o acumulativas y la capacidad de dilución de sustancias no biodegradables, los criterios de calidad y normas de vertimiento establecidos, vigentes en el momento del ordenamiento, la preservación de las características naturales del recurso, la conservación de límites acordes con las necesidades del consumo y con el grado de desarrollo previsto en el área de influencia del recurso y, el mejoramiento de las características del recurso hasta alcanzar la calidad para el consumo humano y las metas propuestas para un conveniente desarrollo en el área de influencia.

Los usos de agua que se tienen en cuenta al momento de su destinación comprenden el consumo humano y doméstico (fabricación de alimentos, bebida directa, higiene personal, limpieza de elementos y, fabricación o procesamiento de drogas, medicamentos o productos similares) preservación de flora y fauna, agrícola, pecuario, recreativo, industrial y de transporte, pudiendo en todo caso utilizarse para fines distintos, autorizados por la autoridad ambiental.

Legalmente se determinan los criterios de calidad del recurso admisibles, para su destinación en los usos referidos.

Obligaciones de propietarios de predios rurales

Como un fundamento a la premisa constitucional en la que la propiedad tiene una función ecológica, mediante el Decreto 1449 del 27 de junio de 1977, se establecen una serie de obligaciones para todos los propietarios de predios rurales, en las que se garantiza la conservación de los recursos naturales renovables.

Específicamente en materia de conservación, protección y aprovechamiento del recurso hídrico, se les conmina a no incorporar en los cuerpos de agua ningún tipo de sustancia contaminante, observar las normas que se expidan para el uso de agroquímicos, no provocar la alteración del flujo natural de las aguas o el cambio de su lecho o cauce, aprovechar las aguas con eficiencia y economía, no utilizar mayor cantidad de agua que la otorgada en concesión, construir y mantener las instalaciones y obras hidráulicas con las condiciones adecuadas de acuerdo con la resolución de otorgamiento, evitar que las aguas que derivan de una corriente o depósito se derramen o salgan de las obras que las deban contener, contribuir proporcionalmente a la conservación de las estructuras hidráulicas, caminos de vigilancia y demás obras e instalaciones comunes, construir pozos sépticos para colectar y tratar las aguas negras producidas en el predio cuando no existan sistemas de alcantarillado al que puedan conectarse, conservar en buen Estado de limpieza los cauces depósitos de aguas naturales o artificiales que existan en sus predios, controlar los residuos de fertilizantes, con el fin de mantener el flujo normal de las aguas y evitar el crecimiento excesivo de la flora acuática.

Tasas

En general las tasas representan el valor de lo que cobra el Estado por prestar un servicio y corresponden a la recuperación de los costos por su prestación. Sin embargo, en el caso particular de las tasas establecidas en materia ambiental, el Estado va mas allá del objetivo fiscalista o de recaudo, y lo materializa como otro mecanismo tendiente a controlar la degradación de los recursos y servicios ambientales, además de los instrumentos de control directo, es decir, se propone incentivar la reducción de la contaminación y las materializa de manera análoga, en instrumentos de control ambiental con los que se proyectan la protección del ambiente y se generan ingresos para las entidades administradoras de los recursos naturales renovables.

La ley 99 de 1993 distingue tres tipos de tasas:

  • Tasas por uso
  • Tasas retributivas
  • Tasa compensatorias

En el CRNR en su libro primero, parte III, título III, se define la tasa retributiva como el pago del servicio de eliminación o control de las consecuencias de las actividades de utilización directa o indirecta de la atmósfera, de los ríos, arroyos, lagos y aguas subterráneas, y de la tierra y el suelo, por introducir o arrojar desechos o desperdicios agrícolas, mineros o industriales, aguas negras o servidas de cualquier origen, humos, vapores y sustancias nocivas que sean resultado de actividades lucrativas.

Esta definición fue ampliada y aclarada en la ley 99 de 1993, dados los manifiestos vacíos de su contenido. En su lugar como una de las fuentes receptoras hace la denominación de agua sin puntualizar el tipo de fuente específica, cubriendo con esto todas las posibilidades, sin correr el riesgo de dejar alguna de vital importancia por fuera de su alcance. De igual manera, eliminó la actividad lucrativa como originaria de los tipos de desecho o desperdicio, dado que lo que importa es la afectación per sé y no su carácter lucrativo. Como elemento nuevo introduce como factor de cálculo para la tasa las consecuencias nocivas de las actividades expresadas.

En cuanto a las tasas por uso, son definidas como el pago que debe efectuar toda persona natural o jurídica, pública o privada por la utilización de las aguas, cuyo monto debe ser destinado al pago de los gastos de protección y renovación de los recursos hídricos para investigar e inventariar los recursos hídricos nacionales, planear su utilización, proyectar aprovechamientos de beneficio común, proteger y desarrollar las cuencas hidrográficas y cubrir todos los costos directos de cada aprovechamiento.

La base legal de esta tasa autoriza el cobro de los costos de recuperación y mantenimiento de las cuencas hidrográficas, incluyendo costos de investigación y planeación. Es el Ministerio del Medio Ambiente el llamado legalmente a fijar el monto tarifario mínimo de las tasas por uso y aprovechamiento de los recursos naturales renovables.

En las tasas por uso el sujeto pasivo siempre será el beneficiario de una concesión de aguas, es decir que para que la autoridad ambiental pueda percibir los beneficios de este recaudo y para que se logre el fin principal en cuanto el manejo eficiente del recurso hídrico, está en la tarea de identificar y legalizar todo tipo de captaciones que existan en su jurisdicción.

Los recursos provenientes del recaudo de tasas por uso deberán ser destinados a la protección y recuperación del recurso hídrico de conformidad con los respectivos Planes de Ordenación y Manejo de Cuencas. Los recaudos de la tasa retributiva por vertimientos se destinarán exclusivamente a proyectos de inversión de descontaminación hídrica y monitoreo de calidad de agua.

En las tasas retributivas la autoridad ambiental la puede cobrar por vertimientos puntuales en aquellas cuencas que se identifiquen como prioritarias por sus condiciones de calidad de acuerdo con los Planes de Ordenamiento del recurso, para ello debe previamente documentar el Estado de la cuenca, tramo o cuerpo de agua en términos de calidad, identificar los usuarios que realizan vertimientos en cada cuerpo de agua, identificar si los usuarios identificados tienen plan de cumplimiento o permiso de vertimientos y establecer los objetivos de calidad de acuerdo a su uso.

Aquí se habla de la retribución que se debe dar al medio ambiente por la prestación de un servicio, como lo es servir de depósito para los residuos generados tanto por sectores productivos como residenciales.

Por su parte, Las tasas compensatorias se refieren al costo de mantenimiento de la renovabilidad del recurso, es decir, los gastos requeridos para garantizar cierta calidad de algún recurso.

Adicionalmente, el parágrafo del artículo 42 de la citada ley, limita el rango de aplicación de las tasas retributivas y compensatorias: “Las tasas retributivas y compensatorias solamente se aplicarán a la contaminación causada dentro de los límites que permite la ley, sin perjuicio de las sanciones aplicables a actividades que excedan dichos límites”.

Corresponde al Ministerio del Medio ambiente, de conformidad con lo establecido en el artículo 5 de la Ley 99 de 1993, fijar el monto tarifario mínimo de las tasas por el uso y el aprovechamiento de los recursos naturales renovables. Así mismo, determinar los factores de cálculo por sectores de usuarios y por regiones de los costos de prevención, corrección o eliminación de los efectos nocivos al ambiente, sobre cuya base se fijan los montos y rangos tarifarios de las tasas creadas por la ley.

A las corporaciones autónomas regionales, les compete recaudar, conforme a la ley, las contribuciones, tasas, derechos, tarifas y multas por concepto del uso y aprovechamiento de los recursos naturales renovables, fijar su monto en el territorio de su jurisdicción con base en las tarifas mínimas establecidas por el Ministerio del Medio Ambiente.

SUGERENCIAS PARA EL REORDENAMIENTO DE LA CUENCA

 Sabemos que en la actualidad las políticas ambientales en materia de conservación, protección y aprovechamiento del recurso hídrico en cuanto al uso de las aguas se refiere,  reglamentación prohíbe la retención del agua y obliga a pagar una tasa retributiva por su utilización, con el fin de proteger los recursos naturales; sin embargo no se tiene en cuenta el entorno que esta alrededor de las cuencas, haciendo un análisis de vulnerabilidad frente a los riesgos ambientales que se están presentando por los cambios en la dinámica de la naturaleza.

Hoy frente a los problemas que se presentan por las inundaciones; estas políticas no facilitarían la solución a estos problemas debido al impedimento que existe en manipular el curso de las aguas, sobretodo que las alternativas de solución que presenta la Gestión Ambiental van hacia el cambio de esas políticas para el caso de retener las aguas, a razón de que todas las agua al momento de fuertes lluvias se vierten inmediatamente a la cuenca produciendo inundaciones, de esta manera produce efectos devastadores en las poblaciones que viven a su alrededor generando mas costos y perdidas a los municipios, distritos y departamentos.

Es por esto que el estado debe dar un enfoque integral de la problemática y así actualizar y cambiar las políticas en materia de conservación, protección y aprovechamiento del recurso hídrico, donde se le permita a los propietarios de los predios rurales y urbanizaciones utilizar medios para retener el agua en épocas de lluvia con ciertos parámetros y libre de tasas incentivando la utilización de sistemas de drenajes rurales sostenibles(SDRS).

SOLUCIONES PROPUESTAS PARA ANALISIS

La problemática de las inundaciones generada en las poblaciones por intervención de los drenajes naturales de las escorrentías de las cuencas hacia los cuerpos de agua, por la urbanización y pavimentación de los suelos, se ha venido manejando bajo la premisa de evacuar las aguas de una manera rápida, esto ha llevado a realizar grandes inversiones en obras hidráulicas con capacidades que se ven colapsadas sin explicaciones aparentes, en un tiempo menor al propuesto.

La transformación de la cuenca de Matute en el llamado Triangulo de Desarrollo Social del Distrito de Cartagena, y en donde se espera construir mas de 30,000 viviendas, planteara un reto a la ingeniería para controlar los problemas de inundaciones, mediante métodos no convencionales, pero sostenibles.

Algunas de las estructuras hidráulicas existentes, relacionadas en la Tabla 7, no cumplen hidráulicamente, tomando como escenario que la cuenca alta, comprendida entre la Variante Cartagena y el casco urbano del Municipio de Turbaco, sea totalmente desforestada y convertida en pastizales y pastoreo, para poder manejar las escorrentías que se generen en la época invernal nos lleva a plantear una serie de soluciones, que deberán estudiarse bajo consideraciones económicas y ambientales.

  • Humedales artificiales de retención
  • Represas de retardo
  • Presa de almacenamiento y aprovechamiento.
  • Estructura de almacenamiento y liberación controlada
  • Reforestación

PLAN DE GESTION AMBIENTAL QUE SE PROPONE DESARROLLAR

 Todas las soluciones que se estudiaran deberán acompañarse de un plan de gestión el cual deberá contener los siguientes aspectos.

  • Cambio de la reglamentación ambiental en lo referente a la conservación y aprovechamiento del recurso hídrico.
  • Incentivar a los propietarios de predios que están dentro de la cuenca a construir  reservorios para retener las aguas, con liberación controlada
  • Estimular la reforestación y cultivos ornamentales.
  • Establecer un plan de manejo de residuos sólidos en la cuenca.
  • Estimular a las corporaciones y autoridades locales para que realicen proyectos de educación ambiental en los barrios que se encuentran alrededor de la cuenca.
  • Fortalecer los POT de Cartagena y Turbaco en el área de conservación de la cuenca
  • Plan de manejo  de las aguas residuales domesticas
  • Plan de manejo para el consumo de recurso hídrico.
  • Capacitación sobre uso y manejo adecuado de productos fitosanitarios (plaguicidas). Incentivar el uso de abono sintético

 

 CONCLUSIONES

Este proyecto de investigación nos ha permitido comprender como el desarrollo generado por el crecimiento desmesurado de la población, acompañado por la falta de comprensión del funcionamiento de la naturaleza, ha generado problemas que no solamente se remedian con soluciones de choque.

La compresión del funcionamiento de lo natural, permite aprovechar ese conocimiento en beneficio del hombre.

Esperamos que al concluir esta investigación podamos mostrar los resultados finales acompañado de una propuesta de gestión ambiental.

 

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1Zootecnista, aspirante a Master en Gestión Ambiental, Pontificia Universidad Javeriana.
2Ingeniero de Sistemas, aspirante a Master en Gestión Ambiental, Pontificia Universidad Javeriana.
3Ingeniero Civil, aspirante a Master en Gestión Ambiental, Pontificia Universidad Javeriana.
4Ingeniero Químico, aspirante a Master en Gestión Ambiental, Pontificia Universidad Javeriana.
5Economista, Master en Hidrosistemas, Pontificia Universidad Javeriana.
6Zabaleta, L. Alberto, 1992, Turbaco en la Historia
7de Kort, I.A.T.,
8Booij, M.J.,
9Ramírez, M. en Estinco (1988) encontró alta correlación entre la precipitación media anual y la distancia de las estaciones a la línea de costa, incluyendo estaciones al SE del canal del Dique y en el departamento de Atlántico, confirmando relaciones de generalización propuestas por Stanescu, S. (1974).
10Normatividad vigente
11SCS. Servicio de Conservación de Suelos (por sus siglas en inglés) del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos.
12Carinsa & Haskoning (1996) señala que en un análisis de más de 200 aguaceros registrados entre los años 19701 y 1988 en la estación AR_Núñez, el 95% de ellos cayó en menos de 6 horas.
13El tiempo de concentración es el tiempo, en horas, que demora una gota de agua en llegar al exutorio o punto de medición del caudal, desde el punto más alejado de la cuenca. Esta fórmula es la recomendada por el RAS 2000 (Reglamento Técnico del Sector de Agua Potable y Saneamiento Básico, del Ministerio de Desarrollo Económico (2000).